Por: Juan José Garma
Ha tenido gran repercusión la adhesión de nuestro país al programa del MIT (Instituto de Tecnología de Massachusetts) “una Laptop de 100 dólares”, difundida a raíz de declaraciones del Ministro de educación, Daniel Filmus.
Merece la pena comenzar a plantearnos el modo en que habrán de transformarse pautas culturales a raíz de la incorporación de estos equipos y para ello habremos de tener en cuenta lo siguiente:
Esta laptop será un equipo compacto de bajo consumo que contará con un sistema de generación energía innovador (funcionará a cuerda), un procesador de 500 Mhz, 512kb de memoria flash drive y, además, poseerá un monitor a todo color que cuadruplicará la resolución que encontramos en los monitores actuales.
Asimismo, estará dotada del sistema operativo Linux y facilitará la conectividad con el sistema Wi-Fi (redes inalámbricas) que permitirá crear una red con todas las unidades que se hallen en un radio determinado y, en caso de haberlo, acceso a internet para todas ellas con una sola conexión.
En palabras del director del MIT, Nicholas Negroponte, haber pensado en una laptop se debe a que “la movilidad es importante, especialmente a lo que respecta a llevarse la computadora a casa por la noche”, es decir fuera del horario escolar, ya que el proyecto está pensado para que cada chico tenga una computadora. “Los niños en el mundo en desarrollo necesitan la más nueva tecnología, especialmente hardware resistente y software innovador”.
Cabe considerar que el programa es el fruto del trabajo interdisciplinario de los especialistas del MIT, que poseen estudios educativos que orientarán y soportarán la distribución de las unidades. También, como lo destaca un artículo del portal educ.ar, se avizora un rescate de la filosofía original de Internet, mucho más colaborativa, abierta y par a par que lo que se ve actualmente.
Considerando que el objetivo es lograr una producción de 200 millones para 2007, que a la sazón se producirá principalmente en china, imaginemos la escala de las redes posibles en todo el mundo, así como la configuración diversa de dichas redes, merced a la facilidad de traslado.
Por el momento es bastante difícil advertir las modificaciones en las prácticas, pero resulta casi obvio que habrá primacía de productos multimediales y, no tan obvio, puede resultar que la red acelere una configuración de características propias de sus contenidos.
Por el momento, una hipótesis de acceso, que hasta ayer nomás nos parecía impensable, avanza venturosa con “software” estadouniense y “hardware” chino, como síntesis paradojal.
Cultura + I.V.A. nos da la posibilidad de descubrir nuevos y viejos talentos, de sorprendernos con historias autóctonas y ajenas, de sumergirnos y sumergir también al lector, en mundos desconocidos, invitándolo a realizar su aporte, convencidos que en la interacción está la verdadera construcción de la cultura.
Buscamos el valor agregado en cada espacio, porque la cultura, es masiva en toda su expresión, cuando somos capaces de descubrirla.
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